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martes, 20 de enero de 2015

EXPERIENCIAS NAVIDEÑAS

La Navidad es una época para disfrutar al máximo de la comida, podría decir que incluso podemos llegar a odiarla en un momento dado (bueno, yo no, pero la gente normal sí). El caso es que gracias o por culpa de las numerosas cenas que tenemos en esta época del año, podemos conocer lugares de los que no sabíamos de su existencia, redescubrir otros olvidados o tachar algunos de nuestras listas de preferencia. A mi, me han pasado casi que las tres cosas.
Empezaré con mi descubrimiento, en este caso no se trata de un restaurante sino de un gastropub, se encuentra en la conocida como Plaza de los Maestros  y se llama:

 Mario&Mariola 

A fe de seros sincera no he probado aún su comida, pero la he visto y tiene una pinta exquisita, por lo que lo tengo en mi lista de futuras visitas. Entonces ¿por qué nos habla de este lugar?-os preguntareis- Muy sencillo, porque solamente su ambiente me enamoró, es un sitio con una decoración preciosa, estilo romántico, lleno de colores pastel, madera y muchos mensajes positivos a lo largo de sus paredes, además, tienen detalles muy chulos, la vajilla es preciosa y original y tienen para elegir un montón de tés especiales que sin duda valen la pena probar, además no es un ambiente muy ruidoso y puedes disfrutar de una buena conversación. Tiene dos partes diferenciadas, nada más entrar encuentras la zona de la barra, y al pasar esta hay un salón comedor donde puedes sentarte aunque solo vayas a beber.Como anécdota os contaré, que un día fui con una amiga a charlar y ¡HORROR! nos encontramos con que tenían puesto en la tele de la zona de la barra el derbi del Madrid y el Atleti, pero la verdad es que pese al temor inicial he de decir que nos sentimos como en casa, no tuvimos que hablar alto ni nada por el estilo, nos sentimos muy cómodas en este lugar, así que  por todo ello lo recomiendo al 100% y lo quedo pendiente para una visita y una reseña gastronómica un poco más adelante.

Los Duendes

El sitio que he tachado estas Navidades de mi lista ha sido toda una decepción, es el lugar donde celebramos la cena de empresa, y ha pasado de ser un sitio genial para repetir una y mil veces ( de hecho el año pasado fui en 3 cenas diferentes) a  no querer volver en la vida, pero no sólo yo, todas y cada una de mis compañeras, que el año pasado lo alaban han pasado a odiarlo. Os cuento mi experiencia, reservamos la cena para las 10 de la noche y nosotras quedamos a las 9.30 en el mismo local para tomar algo antes y así asegurarnos ser todas puntuales, y allí estábamos preparadas y listas para comer a la hora indicada, - ilusas de nosotras- una hora tuvimos que esperar desde la hora de la reserva hasta que por fin pudimos sentarnos, que no comer, pues pasaron unos 40 minutos hasta que el primer plato del menú llegó a nuestra mesa,  ¿ y qué era ese plato tan especial que tarda tanto en cocinarse? ¡¡¡¡ Dos ensaladas!!!!, pero de la comida hablaré más tarde, volvamos a lo de sentarnos, tenían el restaurante lleno, cosa que es totalmente entendible, lo que no se entiende es que nos sentasen en dos mesas de terraza con sillas de terraza en medio de tierra hostil, nos encontrábamos en la frontera que separa la barra del restaurante, justo en medio de la salida de la cocina, la barra y en el paso de todos los comensales que querían hacer una visita al baño -en el cual al final de la noche descubrí una mega cucaracha¡¡¡¡ OMG!!!!- o a la calle para fumar en uno de los interminables descansos que todos sufrimos entre plato y plato, así que nos sentíamos poco menos que como los niños a los que los adultos reniegan a la peor mesa en los banquetes y reuniones familiares; pero esto no fue todo, la noche siguió dándonos sorpresas y es que ni la comida ni casi el servicio se salvó esa noche, el precio y el menú estaban pactados de antes, sobre eso no hay queja porque lo aceptamos antes de ir, pensando, como es lógico que al menos la calidad de la comida estaría a la altura de los 18€ por los cuatro platos, tres de ellos para compartir entre cuatro, pero nos equivocamos, la ensalada era lo único que podía medio salvarse, los huevos rotos para repartir entre cuatro eran de risa, y el primero que teníamos cada uno ni os cuento, a parte de ser pequeños, la guarnición era una mini montaña de champiñones de bote con dos mini trozos de patatas fritas y otra mini montaña de zanahoria rallada y los postres… mejor ni hablar, con deciros que nosotras, amantes del dulce, ni dimos una cuchara por persona, y no por la cantidad sino por lo malas que estaban los cuatro trozos de tarta industrial que finalizaron nuestro menú. ¿El servicio? No puedo generalizar, dos de los chicos que nos atendieron fueron amabilísimos, incluso se disculparon por todo pero una de las camareras, que creo es la encargada, dejó mucho que desear, ni se acercó a disculparse, ni a dar explicaciones, además  de hacer una cosa feísima que a todas nos molestó mucho, y es que en el menú entraba vino, y pedimos Dulce Eva o Primavera, que había sido lo que habíamos tomado en la barra y en vez de decirnos que no entraba en el menú nos dijo que no había, cinco minutos más tarde vimos pasar una botella del almacén a la barra, ¡decepcionante!. En resumen, mala calidad de comida, mal servicio y ni un misero detalle después, ¿resultado? Que ninguna de nosotras ni de nuestros conocidos vuelvan. Es cierto, que entiendo que la Navidad es una época muy dificil para la hostelería, pero creo que las cosas se pueden hacer mejor.

Piccola Italia

Para terminar y dejaros buen sabor de boca pero también con la miel en los labios, os hablaré de mi sitio redescubierto, se trata del Piccola Italia, en el Nuevo Cáceres, un italiano al que fui con mis compañeros de italiano de la Escuela de Idiomas y al que todos sin duda queremos volver cuanto antes,de hecho yo no me resistí y volví para celebrar la noche de Reyes, no os adelanto mucho, solo que la comida es exquisita, las pizzas están para quitarse el sombrero, los postres son para chuparse los dedos una y otra vez y el precio es muy asequible, pero no quiero adelantaros mucho más, que quiero hacer una reseña para que lo conozcáis en profundidad, solo os diré una cosa, si probáis, repetereis.

Espero que os  haya gustado esta entrada, que hayais pasado buenas fiestas y que vuestras experiencias gastronómicas hayan sido todas buenas, no dudéis en contármelas.

Un saludo.


jueves, 18 de diciembre de 2014

CHIAO-CHIAO

No sé muy bien cuánto tiempo hace desde que este pequeño rincón de Italia llegó a Cáceres. Yo, si intento hacer memoria, ni siquiera puedo acordarme de la primera vez que lo pisé, solo recuerdo ir de la mano de mi madre y sentarme, siendo una niña, en la barra pequeña para comer que tenían pegada a la pared, bajo un mosaico enorme ( al menos en aquella época me lo parecía)de Venecia. Muchos años han pasado de aquello y muchas cosas han cambiado, pero hay algo que sin duda no ha experimentado cambio alguno y es el fantástico sabor de sus pizzas caseras, un placer sin parangón; y es que, pese a que hubo unos años de mi vida en el que lo relegué a ser un simple recuerdo, pensando que ya ni existía, mi reencuentro hace unos años con este restaurante, ha sido una de las mejores cosas que he podido hacer.

DECORACIÓN

Es un restaurante pequeño, no tiene más que seis o siete mesas de madera, una pequeña barra, un perchero y por supuesto, los cuartos de baño.

Este restaurante cuenta con una baza muy buena en la época estival y es que cuenta con una gran terraza con muchas sillas y mesas.El Chiao- Chiao está en un edificio rodeado por un pequeño parque, muy bonito y lleno de árboles ( un poco peligroso en primavera para los alérgicos) y es, en este parque, donde se encuentra su terraza de verano. Es una sensación única sentarte en el parque por la noche a degustar una comida maravillosa en los meses de calor.

COMIDA

Su carta es pequeña en cuanto a variedad de platos, pues solo podemos elegir entre pizzas y platos de pasta, pero tampoco le hace falta más, pues de la Pizza, su gran especialidad, tienen un montón de variedades diferentes, y seamos sinceros ir al Chiao- Chiao es ir a comer pizza. Lo mejor que tienen, a parte de los ingredientes que utilizan y del mimo que ponen en elaborarlas, es la MASA de pizza, yo no he comido una mejor en la vida,aunque por supuesto, esto es una opinión completamente subjetiva, aunque tengo una anécdota que me hace pensar que tengo razón: Hace unos años me visitó un amigo que vive en Nueva York y que ha pasado algún tiempo viviendo en Florencia y le llevé a este restaurante, él, acostumbradísmo a degustar las pizzas neoyorquinas y alguna que otra italiana, me dijo que las del Chiao- Chiao, eran una de las mejores pizzas que había probado nunca, así que...algo de razón tendré. Mi próximo reto es llevar a un italiano, a ver cuál es su opinión, ya os informaré.

Además, los amantes de la cerveza están de enhorabuena si visitan este lugar, ya que pueden disfrutar de una de las más conocidas cervezas italianas, la Birra Moretti.

Lo único malo que tienen es que no hay ni postres caseros ni patatas fritas, aunque a fe de ser sincera, no les hace falta, pese a mi amor incondicional por las chips, entiendo que no pegan nada con este tipo de platos y con respecto a los postres...nunca me he ido de allí pensando en ellos pues todas las veces que he ido, he salido llenísima y creo que aunque los hubiese, no sería capaz de de pedirlos, además, así tengo una tentación menos.

PRECIO

Este restaurante es muy asequible, las pizzas de tamaño mediano no pasan de 8,40€, pero las hay desde 4,60€, así que el precio medio rondará los 7,50€, éste variará en función de cómo os organicéis, si cada uno se coge un plato o decidís compartís, si bebéis solo un refresco o bebéis 8 cada uno...Personalmente, creo que el día que más he pagado han sido 10€ y salí que no podía ni moverme.

EL TRATO PERSONAL

La verdad es que el trato personal es muy bueno, la mayor parte del año solo hay un camarero que pasan a ser dos cuando llega la época de terraza. Ambos son encantadores, amables, muy atentos y siempre te atienden con una sonrisa en la boca, algo que se agradece bastante.

LOCALIZACIÓN

El Chiao- Chiao es una pizzería de barrio, no está en la zona centro y para los forasteros quizás sea un poco difícil de  localizar, pero creedme,vale la pena patearse un poco la ciudad o incluso pagar los 4€ que te puede costar un taxi del centro hasta allí, con tal de degustar sus magnificas pizzas.

Podéis encontrarlo en la Calle Méjico, bloque 4, local 1. 

OTROS

Es importante destacar tres cosas a tener en cuenta a la hora de visitar este restaurante:

  1. Los fines de semana por la noche suele ir bastante gente y aunque la mayoría va solo a recoger su pedido o a tomarse algo con el dueño en la barra, es posible que te toque esperar, así que mejor pásate un día de diario o un fin de semana pero antes de las 10 de la noche.
  2. No tienen reparto a domicilio, pero podéis llamar y pasar a recoger el pedido (imagino que esto lo habíais deducido del punto anterior)
  3. Las mesas se pueden juntar, así que podéis ir en grupo, aunque creo que lo máximo son más o menos 15 personas, no por nada, sino por el espacio, que hace imposible que entren más personas, a menos que sea en la terraza, pero ahí no me atrevo a calcular el número máximo, mejor llamar y preguntar.
  4. Se puede reservar.
Aquí os dejo el link de su web:
                                                                   http://pizzeriachiaochiao.jimdo.com/

Y aquí su teléfono:

927/228052

Si habéis estado ya y os encanta o lo odiáis, si no lo conocíais y he abierto la veda de vuestra curiosidad,  no dudéis en decírmelo en los comentarios, estaré encantada de leeros.